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medio rural de Extremadura
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José Iglesias Fernández
Ruth López Herrero
Natalia Ruiz Navas
Óscar.García Jurado
Pere Mora Tico
Ana Ruiz Domínguez
Tomás Guarino Luque
Manolo Sáez Bayona
Alumnas de 2° curso de la E.U.D.T.S.
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de Málaga: Sandra Cristófani ,
María del Mar Dueñas, Remedios Leiva
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Vivir donde quieras:
del PER a la Renta Básica en el
medio rural de Extremadura
Vivir donde quieras:
del PER a la Renta Básica en el
medio rural de Extremadura
Estudio sobre la implantación
José Iglesias Fernández
Ruth López Herrero
Natalia Ruiz Navas
Óscar García Jurado
Pe re Mora Tico
Ana Ruiz
Tomás Guarino
Manolo Sáez Bayona
Alumnos de 2 o curso de la E.U.D.T.S.
de Málaga: Cristófani, Sandra, Dueñas,
María del Mar, Leiva, Remedios
Título:
Vivir donde quieras:
del PER a la Renta Básica en el medio rural del sur
Maquetación y cubierta: Gentes de Baladre de Xátixa
Primera Edición: diciembre de 2004
ín dice
0. Presentación:
Omnia sunt communia: todo es de todos 9
1. Introducción a la realidad socio-económica de Extremadura y su
medio rural 21
1.1 Superficie, población y producción de Extremadura 21
1 .2 Rasgos básicos de la historia socioeconómica de Extremadura 25
1 .3 Globalización, medio rural y especialización productiva de Extre-
madura 31
2. Mercado de trabajo e intervención del Estado en el medio rural de
Extremadura 37
2.1 . Mercado de trabajo y precariedad 37
2.2. Mercado de trabajo agrario en Extremadura 37
2.3. Origen de los sistemas de protección social agraria de medio rural
del sur 41
2.4. El sistema Subsidio de Desempleo Agrario-PER 49
2.5. La "nueva” Renta Agraria 55
3. La Renta Básica: una introducción al modelo fuerte 61
3.1 . Concepto y diferentes modelos de Renta Básica 61
3.2. Las ventajas de la RB 62
3.3. Los modelos de RB 67
3.3.1 . El modelo fuerte de RB 67
3.3.2. Los modelos débiles de RB 70
3.4. La justificación ética de la RB 72
4. Viabilidad: proceso de cálculo y financiación 77
4.1. Población beneficiaría 77
4.2. Proceso de implantación 77
4.2.1. Algunas resistencias previsibles 77
4.2.2. Horizonte temporal y secuencia de la implantación 78
4.2.3. Importe de la Renta Básica 79
4.2.4. El mecanismo de percepción de la Renta Básica 80
4.3 El coste total de la Renta Básica 81
4.4 La financiación de la Renta Básica 81
4.4.1. Fuentes de financiación 83
4.4.2. Criterios y tributos 83
4.5 Resumen 87
5. Trabajo de campo: percepción de la realidad y de la Renta Básica
por la población 91
5.1. Introducción 91
5.2. El instrumento cuantitativo: la encuesta 92
5.2.1. Datos personales 92
5.2.2. Datos laborales 92
5.2.3. Datos convivenciales 93
5.2.4. Datos de opinión 93
5.3. Instrumento cualitativo: las dinámicas de grupo 95
5.3.1. Metodología 95
5.3.2. Análisis de las dinámicas de grupo 101
5.4. Conclusiones y recomendaciones 108
5.4.1. Valoración del Subsidio Agrario y el PER 108
5.4.2. Valoración de la Renta Básica 109
5.4.3. Recomendaciones 111
5.5. Experiencia del trabajo de campo 1 1 1
6. Conclusiones 115
7. Anexos 119
Anexo 1. Cuadros estadísticos 119
Anexo 2. Modelos de la encuesta individual y dinámicas de grupos 132
8. Bibliografía 137
O. Omnia sunt communia
todo es de todos
Manuel Cañada Porras
I. En el principio fue el latifundio
"Yo soy un jornalero que gano seis reales el día que trabajo. El año tiene
trescientos sesenta y cinco día, y a razón del jornal expresado, debiera
gastar anualmente la bonita suma de 2.190 reales (....).
Bueno, pues si trabajo con un amo devoto ( ) pierdo el jornal de 51
domingos, de 18 días de fiesta y de 6 santos o santas del lugar. Luego vie-
nen los días de lluvia, los de viento y en los que no se encuentra trabajo,
y sin exagerar puedo arreglar la cuenta en la siguiente forma:
• Días del año: 365
• Domingos y días de fiesta en que ni la Iglesia ni las beatas y
beatos ricos permiten que se trabaje para que no se condenen los
trabajadores: 69
• Días de parada forzosa por temporales de lluvias y vientos: 40
• Días del santo o de la santa del pueblo, que representan huelga,
jolgorio y borrachera de los que tienen fe o dinero: 6
• Huelga triste o falta de trabajo: 60
• Días de elecciones en que el amo lleva a los jornaleros
a votar a la manera de burros de reata: 1
• Días perdidos. Total: 176
O sea 1 .056 reales perdidos, restándome del producto de 1 89 días útiles
de trabajo neto la suma de 1 . 1 34 reales, con los que tengo que atender a
las necesidades de mi familia ( ).
Resulta que con 1.134 reales he de pagar el alquiler de casa, cédula
personal (esto es un requisito indispensable para nutrir vagos), médicos,
botica, llenar de bazofia insana el estómago de mis criaturas para que no
se perezcan de hambre. Del gasto de vestido no hago mención, porque
con los trapos desechos de los mayores se cubren los menores; que es
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Vivir donde quieras: del PER a la Renta Básica en el medio rural de Extremadura
preferible que parezcan arlequines a que sus amoratadas carnes y que
miembros ateridos vayan a la intemperie.
Con medio real por barba no creo que puedan hacerse los cacareados
ahorros que ciertos imbéciles pregonan como maravilloso elixir de vida
social Matemáticas de un jornalero. Artículo anónimo aparecido en
el diario "La Región Extremeña”, de Badajoz, del 3 de julio de 1898.'
Latifundio, terrateniente, jornalero. Palabras "antiguas”, con olor a se-
gunda república, palabras malsonantes, que es de mal gusto pronunciar si no
es para referirse a la Historia, al pasado. Se puede hablar de vaquifundios o
de aguatenientes, pero las otras, las primeras, son palabras estigmatizadas,
expulsadas de lo cotidiano y de la política. Palabras derrotadas, palabras
malditas.
Nadie se engañe. Hay lucha de Sin Tierra.
Y si esto ocurre no es porque esas palabras no designen con precisión
realidades económicas y sociales, sino porque las luchas y esperanzas que
las nombraban han sido derrotadas. Hoy la estructura de la propiedad de
la tierra en Extremadura, por ejemplo, es más latifundista que en la II Re-
pública (casi el 50 por ciento de la tierra cultivable se encuentra agrupada
en fincas de más de 500 hectáreas).
Y el rumano que vendimia en Almendralejo, o el marroquí que recolec-
ta el tabaco en Navalmoral o el extremeño que trabaja en la fábrica de
tomates de Villafranco dependen literalmente del jornal e incluso de las
horas de trabajo. Ironías crueles de nuestro tiempo de "modernidades”:
en nuestros días se extiende, por ejemplo, el salario-hora, "en el que va
incluido todo”.
La desaparición de los términos a la que vengo aludiendo no se explica
por el hecho de que éstos hayan perdido utilidad descriptiva, sino porque
esas palabras eran el "hacha de guerra” de una revolución social, como la
denomina Hobsbawn, que recorrió Andalucía, Extremadura o el Alentejo
portugués durante más de un siglo.
"No serán las grandes ciudades quienes impongan sus líneas directrices a
la nueva ordenación política, sino el campo. En el campo, el régimen político
interesa menos que el reparto del suelo. Y entre los asalariados del campo
se encuentra la mayor amenaza de la hora presente. (...) Esta población
agraria, menos aislada que hace medio siglo, visitada con frecuencia por sus
camaradas de las ciudades, reunida en algunos sitios en forma de sociedades
con una actitud extremada, se halla más inclinada a una acción tumultuosa y
violenta que en el año 1 873. No hacen falta para ello los estímulos de Moscú;
en sus almas se han desatado ya temibles tempestades, antes de que el viento
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1 . Recogido en el libro Situación socio-económica y condiciones de vida en la provincia de
Badajoz (1880-1902), de Isidoro Francisco Bohoyo Velázquez. Universitas, Badajoz, 1984
de Rusia haya soplado sobre ellas; no será sólo la propaganda soviética lo que
podrá llevarles a un levantamiento, sino su propia tendencia, desarrollada
por las condiciones sociales en que ha vivido durante siglos”. 1
Quién escribía esto en 1931 , en los primeros meses de la II República, era
el conde de Romanones, máximo estandarte del caciquismo, y como puede
verse lúcido intérprete de los intereses de las clases dominantes.
El latifundio tiene orígenes antiquísimos en Extremadura. Pero como dice
Víctor Chamorro, el esqueleto extremeño es de "calcificación medieval”;
es en los repartos de tierra a nobles y órdenes militares durante la Recon-
quista, y en especial durante el siglo xm cuando adquiere su conformación
más duradera. Y en el siglo xix, con la llamada "reforma agraria liberal” y la
desamortización de tierras comunales, experimenta una reestructuración que
agudizó la situación de los obreros agrícolas y de los pequeños campesinos,
al privarle de recursos básicos hasta el momento.
A lo largo de la segunda mitad del siglo xix y del primer tercio del siglo
XX se desarrolla un extraordinario ciclo de luchas jornaleras, a veces de
indudables resonancias milenaristas. Extremadura y Andalucía se pueblan
de motines, de huelgas, de urgencia social.
"Recordad uno de los días de Febrero pasado; el suelo encharcado y sucio,
el cielo oscuro, la lluvia cae pesada, lenta, tenaz. Cada gota trae un nuevo
dolor; el hambre en los unos, el miedo en los otros. De pronto desembocan
en las calles, "en la plaza”, varios grupos de hombres y mujeres. Vocean
furiosos. Hay en la voz suavidades de ruego y rugidos de venganza. ¡Queremos
pan! ¡Que nos den trabajo! (...) Con escasas diferencias de carácter local,
esta comedia se representa "brillantemente” en los pueblos de Extremadura,
una, dos, tres veces al año”. El párroco Polo Benito describe así en 1919 la
efervescencia social en la región. 2
Una larga y sostenida guerra de clases se desarrolla durante todo este
tiempo. La Mano Negra, el bandolerismo social, la creación de la Guardia
Civil, Jarrapellejos, Casas Viejas, Castilblanco, el caciquismo, son algunos
de los nombres que evocan esa durísima confrontación.
Karl Korsch, un marxista herético que asiste al congreso de la CNT
en 1931 capta con lucidez la situación y las incertidumbres que se cier-
nen sobre la República. "La solución radical de la cuestión agraria en la
España actual no puede escamotearse mediante pequeñas escaramuzas
diplomáticas ni juegos de manos. El punto de partida y el contenido de la
segunda fase de esta revolución tendrá que ser necesariamente la lucha
por la revolución agraria”. 1
Sus previsiones se cumplieron. La llamada cuestión agraria era efectiva-
mente el nudo gordiano de la República. Y es en Extremadura justamente
1. KORSCH, K.: Sobre la teoría y la práctica de los marxistas, Ed. Sígueme, Salamanca, 1979
2. BAUMEISTER, M: Campesinos sin tierra, Diputación de Cádiz, Badajoz, 1994
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Omnia sunt communia: todo es de todos